En el día de ayer, luego de una extensa instancia de casi cinco horas, el juez del Crimen Organizado de 1° Turno dispuso la formalización de Alegre Sasson Chebi, director y representante de la firma Pranabest S.A., que opera bajo el nombre de fantasía “Valentino”, al considerar que existen elementos objetivos suficientes sobre la existencia de hechos delictivos y la participación del imputado en los mismos.
La audiencia judicial fue solicitada por la Fiscalía de Delitos Económicos y Complejos de 2° Turno. La defensa ya anunció que apelará la formalización. Es de destacar que mientras duren las medidas cautelares, la investigación también recaerá sobre posible lavado de activos.
La formalización se resolvió en calidad de presunto autor penalmente responsable de un delito continuado de estafa, previsto en el artículo 347 del Código Penal, en reiteración real con un delito marcario contemplado en el artículo 81 de la Ley N° 17.011.
Asimismo, se impusieron medidas cautelares consistentes en la fijación de domicilio y la prohibición de salir del país sin autorización previa, con retención de pasaporte por un plazo de 180 días.
Inicio del proceso
El proceso tuvo su origen en un procedimiento aduanero realizado el 18 de agosto de 2025 por personal del Departamento Cargas Ilícitas de la Dirección Nacional de Aduanas en el puerto de Montevideo, donde fue incautada mercadería presuntamente fraudulenta en un contenedor cuyo importador era Pranabest S.A.
De acuerdo con la investigación, la empresa adquiría prendas de vestir provenientes de China, retiraba las etiquetas que indicaban su origen y colocaba grifas con el logo de Valentino. También comercializaba calzado y carteras bajo la misma modalidad. Los productos eran presentados como pertenecientes a la reconocida marca internacional y vendidos directamente al público en dos locales ubicados en Punta del Este.
Participación de la DNA
Según se desprende de las actuaciones, este operativo no solo implicaba el uso indebido del nombre y prestigio de la marca, sino que además inducía en error a los consumidores respecto a la autenticidad de los productos ofrecidos.
Es importante destacar que el personal de la Dirección Nacional de Aduanas ha desempeñado un activo rol en la investigación, colaborando dentro del equipo de trabajo como auxiliar de la justicia en el esclarecimiento de los hechos. La intervención no se limitó al hallazgo de la mercadería, sino que abarcó la realización de diligencias ordenadas por la Fiscalía, tales como tomar diversas declaraciones a testigos, llevar a cabo el allanamiento de los locales y la elaboración de informes técnicos sobre las irregularidades detectadas.




